Joe Maddon. (Gail Oskin/Getty Images)

Todos los años, sobre esta época, el pronóstico para los Rays suele ser el mismo: Han perdido piezas claves y les será muy difícil competir en Este de la Liga Americana.

Luego comienzan los entrenamientos y el manager Joe Maddon hace su magia. Ese ha sido el caso durante varios años y no hay motivo para pensar que las cosas serán diferentes en el 2013.

Los renovados Azulejos son el equipo que más titulares ha acaparado este invierno. Toronto luce tan formidable que da la impresión de que con simplemente salir a jugar puede ganar la división e ir a la postemporada.

Se espera que los sorprendentes Orioles sean aun mejores este año que en el 2012, campaña en la cual capturaron uno de los Comodines del Joven Circuito.

Y los Yankees son los Yankees.

Pero es un error suponer que los Rays, que cambiaron a James Shields a los Reales y perdieron al jardinero central B.J. Upton por medio de la agencia libre, serán más débiles ahora. De hecho, creo que serán mejores que el año pasado cuando se quedaron fuera de los playoffs.

Hace dos años, hubo un éxodo masivo de jugadores de Tampa Bay, comenzando con Carl Crawford, pero en un desenlace casi milagroso, los Rays ganaron el Comodín de la L.A.

A los Rays aún les hace falta un bateador de impacto, pero con David Price, ganador del Premio Cy Young en la L.A. en el 2012, al frente de una de las mejores rotaciones en la liga, Tampa Bay debe tener la oportunidad de ganar casi todos sus partidos. Sería fantástico que la ofensiva produjera más, pero aun sin Shields, su arsenal de brazos contrarresta las deficiencias de su lineup.

"No se trata de que una persona reemplace a Shields", dijo Price. "Esto es un esfuerzo en equipo y no tiene que ser precisamente un lanzador. Un jugador de posición puede dar la cara y ayudar a compensar su pérdida".

La ofensiva de los Rays terminó en el 13er lugar en la L.A. el año pasado, en el 11er lugar en carreras anotadas y en el 12do lugar en OPS (porcentaje de embasarse más slugging). Maddon considera que la Liga Americana está cambiando y que en el futuro, el pitcheo y la defensa dominarán en el Joven Circuito.

Este invierno, los Rays agregaron al campocorto cubano Yunel Escobar y al inicialista James Loney, a quienes se les conoce más por su defensa que por su bateo. La llegada del intermedista veterano Kelley Johnson, quien bateó apenas .225 por Toronto el año pasado, significa que Ben Zobrist se convertirá en el jardinero derecho titular.

Un bateador de impacto, junto con el del tercera base Evan Longoria, prácticamente le garantizaría a Tampa Bay un pase a la postemporada. Longoria vio acción en apenas 74 partidos el año pasado debido a un desgarre en la corva izquierda.

Ese bateador podría ser Wil Myers, la pieza clave que adquirieron los Rays en el canje que envió a Shields a los Reales. Los fans de Tampa Bay están muy entusiasmados con la llegada del jardinero de 22 años, a quien se le considera uno de los mejores bateadores en ligas menores. En el 2012, Myers bateó para .314 con 37 jonrones y 109 remolcadas por Doble-A Northwest Arkansas y Triple-A Omaha.

Myers ha sido invitado a los entrenamientos del equipo grande y tendrá la oportunidad de ganarse un puesto en el roster de Grandes Ligas. Myers probablemente comience la temporada en Triple-A Durham, pero dado su poder y su talento en general, su estadía en ligas menores se espera sea corta.

"Simplemente estamos manteniendo la menta abierta. Nos entusiasma la oportunidad de verlo todos los días y compartir con él. Una vez que nos pongamos en eso de verdad, tendremos una mejor idea de cómo están las cosas", dijo el vicepresidente de operaciones de béisbol de los Rays, Andrew Friedman.

Los Rays no consideran que tener menos recursos que los otros clubs del Este de la Liga Americana es excusa.

"Quizás no tenemos lo que tienen los demás, pero eso no significa que no seamos exitosos", dijo Maddon. "Lo tomamos como un reto interesante para todos en la organización. Lo vemos como algo que puede sacar a relucir lo mejor de todos. No hay desventaja".

Y es por eso que los Rays volverán a ser ganadores en el 2013.