Kevin Long

Para el inicio de la temporada regular de 2013 los Yankees perdieron 212 de los 246 cuadrangulares que el equipo conectó en 2012, puesto que jugadores como Nick Swisher, Russell Martin, Raúl Ibáñez, Eric Chávez, Chris Dickerson y Andruw Jones cambiaron de organización y también por las lesiones sufridas por Mark Teixeira, Curtis Granderson, Derek Jeter y Alex Rodríguez.

Y aunque en la historia reciente de los jugadores que vinieron a ocupar sus vacantes en los primeros seis encuentros de la temporada, daban para pensar que sería un mes complicado para la novena de Joe Girardi, no fue así. La ofensiva que generó bastantes dudas al comienzo de abril, respondió de manera impensada a los escépticos y comenzando el segundo mes de temporada se ubica dentro de las mejores seis en la Liga Americana en carreras anotadas, aunque se dudó de su poder comparten el tercer lugar en las mayores en cuadrangulares, con corredores en posición anotadora batea para .226 y es quinta en el 'joven circuito' en generar carreras con hombres en segunda y tercera.

Y esta gran producción sin duda se debe al trabajo que ha realizado el coach de bateo de los Yankees, Kevin Long. Ciertamente llegó a esta temporada con la 'espina' de lo que fue la Serie por el campeonato de la Liga Americana en 2012, donde la ofensiva neoyorquina apenas se combinó para batear .157 con tres cuadrangulares y seis carreras impulsadas.

Sin embargo, su labor en esta ocasión fue como el de los lanzadores, olvidando de inmediato las malas salidas para concentrarse en el presente, y sin duda alguna está realizando un gran trabajo, sobretodo con peloteros como Vernon Wells, quien en las últimas dos campañas no bateó por encima de .240 y en la última bateó 11 cuadrangulares y 29 impulsadas, como Travis Hafner, quien ya conectó la mitad de cuadrangulares y dobletes de lo que hizo en el 2012. Pero sobretodo hay que resaltar el trabajo del venezolano Francisco Cervelli, quien antes de fracturarse la mano bateaba para .269 con tres cuadrangulares y ocho carreras impulsadas, y quien además estaba demostrando que era el hombre indicado para receptoría del equipo del Bronx, y con Lyle Overbay quien en sus primeros 28 encuentros batea para .253 con cinco cuadrangulares y 15 carreras impulsadas, superando lo realizado en sus 65 juegos en 2012.

Sin duda este es uno de los mayores retos que tuvo que afrontar Kevin Long a lo largo de su carrera con los Yankees. Sin embargo, desde que llegó a la organización en 2004 ha demostrado ser un hombre que trabaja bastante con los jugadores y los resultados se reflejan: Desde 2004 a 2006 que fue coach de bateo de Columbus, filial de AAA, en ese entonces, de los Yankees de Nueva York, su ofensiva siempre se ubicó dentro de las primeras cinco en carreras anotadas en la Liga Internacional, tanto así que en sus primeros dos años superó las 700 carreras anotadas, algo que el equipo no lograba consecutivamente desde las temporadas 1999-2000.

A esto se le suma que en 2007, su primer año como coach de bateo de los Yankees, guió a la ofensiva que terminó primera en las mayores con 968 carreras anotadas, 1,656 imparables, .290 promedio al bate, OBP de .366 y en slugging .463 y que además quedó quinta en extrabases con 559. Las 968 carreras se convirtieron en la mayor cantidad en la historia de la franquicia desde 1937, cuando los Yankees terminaron con 979. Esa temporada su ofensiva tuvo al MVP de la Liga y tres bates de plata.

Y aunque en 2008 los Yankees dejaron de asistir por primera ocasión después de 13 años a postemporada, la ofensiva se mantuvo dentro de las 10 mejores en las Mayores en promedio al bate, anotadas y cuadrangulares. No obstante, tras un año regular, en 2009 volvió a finalizar primera en carreras anotadas, cuadrangulares y extra bases en las Grandes Ligas y desde ese año hasta 2012 su ofensiva es la única que conectó 200 cuadrangulares o más con 800 o más carreras anotadas.

Sin lugar a dudas es sobresaliente lo que ha hecho el coach de bateo, y mucho más destacado lo que ha realizado en esta temporada, donde en un mes por lo menos, los 338 cuadrangulares de Mark Teixeira, los 647 de Alex Rodríguez, los 108 en tres años de Curtis Grandersson con la organización y sobretodo los 3,304 imparables de Derek Jeter no han hecho la falta que desde un comienzo se pensó que harían. No obstante, son bates que cuando vuelvan al equipo neoyorquino serán de vital importancia para seguir manteniéndose a flote en la División más ardua que tiene las mayores actualmente.