Carlos Correa. (Pat Sullivan/AP)

Carlos Correa se sentó en la banca de madera del dugout visitante en South Bend, con su mano derecha vendada completamente, y observó a sus compañeros tomar práctica de fildeo.

Un comienzo difícil bajo un clima frígido y una mano amoratada producto de un pelotazo no bastan para desmoralizar o disminuir el gran optimismo en Correa, la selección general No. 1 de los Astros de Houston en el Draft amateur del año pasado.

El campocorto de 1.95 metros de estatura y 86 kilogramos de peso hizo historia al convertirse en el primer pelotero nacido en Puerto Rico en ser la primera selección general del Draft de Grandes Ligas.

"Haber sido seleccionado como No. 1 fue un momento especial para mí y para todo Puerto Rico", expresó Correa. "Causó mucha emoción en Puerto Rico, y significa mucho para la gente. No quiero decepcionar a nadie".

Tras ser asignado a Clase-A Quad Cities para arrancar la temporada del 2013, Correa ha tenido un inicio difícil como profesional. En 18 juegos, el espigado torpedero batea apenas para .221 (de 68-15) con tres cuadrangulares y 14 carreras producidas. Se ha ponchado 23 veces, ha conectado 15 hits, recibido 15 pasaportes y no ha visto acción desde que fue golpeado en la mano por un lanzamiento el 30 de abril.

"Nunca había experimentado una baja tan grande en mi ofensiva", dijo Correa acerca de su comienzo flojo en el plato. "Estoy tratando de trabajar lo más duro posible y hacer lo mejor que pueda para ayudar a mi equipo a ganar. Ha sido un reto difícil, pero sé que tengo que luchar contra la adversidad".

El manager de Quad Cities, Omar López, dijo que la organización de los Astros no pretende ejercer presión en Correa para que produzca números impresionantes en su primera temporada completa en el béisbol organizado.

"No es que esté persiguiendo malos lanzamientos o teniendo un mal enfoque en el plato", indicó López acerca de los números ofensivos de Correa. "En ocasiones se muestra muy ansioso, algo común en un jovencito de 18 años. Necesita estar un poco más bajo control. Lo entiendo. Probablemente el muchacho tiene grandes expectativas y metas bien altas para esta campaña - nosotros no.

"Le dijimos, 'Das un hit por aquí, otro por allá, estás bien'. Si analizamos a los campocortos de Ligas Mayores, y cómo les fue en su primer año como profesional, veremos que batearon para .240 y cometieron 36 errores, pero ahora son superestrellas. Es un proceso".

De acuerdo con López, el prospecto No. 2 de los Astros tiene un brillante futuro por delante.

"Carlos es realmente un pelotero especial", elogió López. "Trabaja duro y muestra madurez para la edad que tiene. Es bien disciplinado. Tiene pasión por el juego. Todos conocemos sus habilidades. Va a ser un gran jugador. Carlos necesita desarrollarse más físicamente, pero el talento está ahí".