Mike Scioscia

Los Angelinos ganaron cada uno de los seis partidos de su última gira, despachando a un equipo élite (Tigres) y otro de no tanta calidad (Astros).

Vale notar que con esta buena racha los Angelinos aún no salen del abismo en el que se han encontrado en la primera mitad de esta temporada, ya que antes de la acción del martes estaban a nueve juegos de la cima en la División Oeste de la Liga Americana y a 7 ½ juegos de uno de los comodines en el Joven Circuito. Pero un trecho de esta clase es bueno para el ánimo, incluso si no se nota mucho en la tabla de posiciones.

Sin dudas los Angelinos tienen mucho camino por recorrer si pretenden no perderse la postemporada por cuarto año consecutivo y por segunda vez desde que el dueño Arte Moreno comenzó a firmarles los cheques a jugadores de alto perfil. Los Angelinos están a mucha distancia de lo que muchos esperaban y tampoco ayuda el paso a la lista de incapacitados del serpentinero Jason Vargas (coágulo de sangre en la axila), al abridor Tommy Hanson (desgarre en el antebrazo derecho ) y el jardinero Peter Bourjos (fractura en la muñeca derecha).

Pero los Angelinos no tienen otra alternativa que hundirse con el barco o esperar que sus deseos de conseguir el Comodín resulten a su favor en la segunda mitad de la temporada.

"No somos compradores ni vendedores en el mercado de cambios", declaró el gerente general del equipo, Jerry Dipoto. "Somos un equipo que simplemente trata de ganar un juego en el día de hoy".

Los Angelinos, y por mucho, están obligados a seguir marchando con lo que tienen. Se colocaron en una indeseable posición de hacer sorprendentes compromisos con el dominicano Albert Pujols y Josh Hamilton, quienes no han dado los resultados que el club esperaba.

Es por las puras capacidades y puros deseos de ganar que Pujols se mantiene como un buen -- y en ocasiones de la élite -- productor de carreras, pese a que su dolencia en el pie izquierdo lo ha limitado en mayor parte a ser bateador designado. Eso es un punto positivo que Dipoto rápidamente subraya.

"Aunque muchos han criticado lo que Albert ha hecho con los Angelinos, ha sido un fantástico jugador", expresó Dipoto. "Ha conectado más de 40 cuadrangulares desde el Día Inaugural del año pasado y se encuentra entre los mejores en cuanto a carreras producidas se refieren. Y lo ha hecho con las limitaciones físicas que ni él esperaba".

Es cierto, pero aquellas limitaciones son más comunes cuando un jugador de la edad de Albert trata de aguantar el desgaste de 162 partidos. Dicha realidad ha hecho que haya sido una caída precipitosa de los niveles acostumbrados del dominicano, con más de ocho años restantes en su contrato.

De su parte, Hamilton desapareció por completo luego de firmar un contrato de cinco años y US$125 millones en diciembre pasado, justificando las preocupaciones que surgieron luego de su extraña y lamentable segunda mitad en el 2012. Pero esta última gira fue la cura para lo que lo ha debilitado, tras batear el jardinero .429 con 1.090 de OPS en seis partidos, aparentemente favorecido por el descanso mental que tuvo antes.

"Hemos intentado varias cosas con Josh", dijo el manager de los Angelinos, Mike Scioscia. "Suspendimos sus actividades por cuatro días para que recargara energías, y seguiremos trabajando con él para que se sienta cómodo".

Dipoto lleva en su cargo desde el 2011 y es bastante respetado en la industria, pero su intento de reponer la rotación con un presupuesto limitado no ha dado resultados. Scioscia tiene una seguridad contractual poco común para un manager, con un pacto de US$5 millones por año hasta el 2018. Pero éste ya no es un conjunto construido con el molde enfocado en el pitcheo que los llevó a la postemporada en el pasado, y por eso existe algo de incertidumbre en su situación.

"Si es despedido a las 3 p.m.", indicó el ex guardabosque de los Angelinos, Torii Hunter, "tendrá otro puesto a las 5 p.m.".

Es el futuro inmediato de los Angelinos que genera mayor intriga. La situación del equipo en el 2013 está lejos de lo ideal, pero ya no pueden dar marcha atrás; posiblemente esta racha de seis victorias sea el comienzo de su resurgimiento.