DETROIT -- Los aficionados en el Comerica Park rugieron de felicidad cuando el vídeo convalidó un jonrón de Víctor Martínez, y que permitió a los Tigres empatar el juego ante Oakland.

De todos ellos, John Bendzinski pudo haber sido el hombre más contento en Detroit. El nombre de este chef de los suburbios de la ciudad no se unirá a Jeffrey Maier y Steve Bartman, aficionados que se hicieron famosos por interferir en jugadas.

El venezolano Martínez conectó su batazo el martes en el séptimo inning del cuarto juego de la serie de playoffs de la Liga Americana. Pero los Atléticos reclamaron que dos aficionados habían interferido en la trayectoria de la pelota.

Tras analizar la evidencia de video, el umpire del plato Jim Reynolds avaló el jonrón.

"Quedé aliviado", dijo Bendzinski. "Esta gente se agolpó tratando de llegarle a la pelota y yo pude con todos".

Bendzinski fue uno de los fanáticos en la hilera del frente que estiró su brazo para atrapar la pelota.

Dueño de un abono de temporada completa con los Tigres, el aficionado reconoció que no tiene idea alguna de la reglamentación sobre lo que deben hacer los fanáticos ante ese tipo de batazos.

"¡Yo iba a atrapar esa pelota como sea!", exclamó. "No se supone que deba inclinarme, pero no lo hice. Estaba junto sobre la raya".

Los Tigres, al borde del precipicio en la serie, anotaron otra carrera en el séptimo inning, y tres más en el octavo y al final ganaron 8-6. La serie se definirá en un quinto partido el jueves en Oakland.

Bartman fue maldecido por los fanáticos de los Cachorros de Chicago cuando en 2003 desvió un batazo de foul que el jardinero Moisés Alou de Chicago intentaba atrapar. Los Cachorros estaban a cinco outs de avanzar a la Serie Mundial.

Maier era un chico de 12 años y fanático de los Yanquis que en los playoffs de 1996 estiró su brazo y atrapó un jonrón de Derek Jeter que el jardinero Tony Tarasco trataba de engarzar.