DETROIT - La primera vez que Mike Napoli entró a una caja de bateo en Grandes Ligas, fue en el Comerica Park ante los envíos de Justin Verlander. El resultado fue un cuadrangular al jardín por el central-izquierdo de parte del entonces cátcher que vestía el uniforme de los Angelinos.

Eso fue el 4 de mayo del 2006 en un enfrentamiento entre dos novatos. El martes se repitió la historia: Un jonrón de Napoli ante Verlander por el bosque central-izquierdo. Pero esta vez se trataba de dos veteranos y, por supuesto, una situación mucho más importante en el Juego 3 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

En esta ocasión, el batazo de Napoli fue la única vuelta en una victoria por 1-0 de Boston sobre Detroit que le dio una ventaja de 2-1 a los Medias Rojas en la serie.

"Ese es Mike Napoli", dijo el jardinero de los Medias Rojas, Jonny Gomes. "Eso fue poder contra poder. Verlander lo superó par de veces, pero sólo necesitó de un swing".

Así es. Napoli no había dado de hit en sus primeros seis turnos de esta serie, luego de irse de apenas 17-2 en la Serie Divisional entre Boston y Tampa Bay.

Después de de excluirlo del lineup titular para el Juego 2, el manager John Farrell decidió devolver a Napoli la alineación el martes, estrategia que le rindió el mayor dividendo ofensivo del partido.

"Él ha puesto grandes números por nosotros", dijo Farrell al respecto. "Y junto a eso vienen los ponches. Pero cuando se enciende, puede cargarnos sobre sus hombros y nos ha cargado.

"No podemos darle la espalda a un muchacho que tiene ese historial simplemente porque esté en mala racha".

Precisamente, Verlander había ponchado dos veces a Napoli en el partido. Pero la tercera fue la vencida para el toletero de 31 años, que salió del bache de la manera más contundente posible.

"Me he sentido cómodo", dijo Napoli sobre su bateo. "Para mí, lo importante es estar a tiempo. Me tiró cuatro sliders, algo que jamás me había hecho. Pero seguí luchando. Realicé un buen turno y en 3-2 vi un pitcheo que podía manejar".

Efectivamente, el batazo largo de Napoli en el séptimo inning fue con cuenta máxima, ante una recta de 96 millas por hora de Verlander-luego de dos de esos sliders dejados pasar de bola mala.

"Uno no quiere dar base por bolas en un juego 0-0, porque eso puede iniciar un rally", dijo Verlander al hablar del turno de Napoli. "Sentía que él no había visto bien la recta. Decidí retarlo. Y eso fue un error. (El pitcheo) estuvo un poquito alto y por el medio del plato. Hay que darle crédito".

También hay que darle crédito al mismo Verlander. El jonrón de Napoli fue su único error del juego y hasta ahora de su postemporada. Antes de dicho batazo, el derecho había tirado 21.1 ceros en estos playoffs ante Oakland y Boston. Y remontando al 18 de septiembre, había lanzado 34.0 entradas en blanco contando sus últimas dos salidas de la campaña regular.

El martes Verlander terminó con 8.0 entradas, cuatro hits, una carrera permitida y 10 ponches. De paso, llegó a seis presentaciones de postemporada de por vida con 10 ponches o más, un récord de todos los tiempos. Antes del Juego 3, compartía la marca con Randy Johnson, Cliff Lee y el Salón de la Fama Bob Gibson con cinco cada uno.

"Los resultados expresan más de lo que puedo decir", expresó Verlander. "Pero en cuanto a mi ejecución y mi mecánica, siento que estuve justo donde tenía que estar.

"Obviamente, para darle la oportunidad de ganar a mi equipo tenía que tirar puros ceros y no pude hacer eso".

El que sí pudo dejar en blanco a la oposición fue el abridor de los Medias Rojas, John Lackey, quien frenó a los felinos durante 6.2 episodios para adjudicarse su segundo triunfo en esta postemporada.

"Sabía que iba a tener que pitchar bien", dijo Lackey. "Definitivamente, fue el juego más grande que he lanzado desde que estoy (con los Medias Rojas0. Este fue grande".

Y sí, Lackey se acuerda aquel primer jonrón de Napoli aquí en el 2006, ya el diestro también pertenecía en ese entonces a los Angelinos.

"Sí, seguro que recuerdo eso", dijo el derecho. "A él lo subieron y le dio jonrón a Verlander ante una curva. Dije que necesitábamos a ese muchacho, que lo mantuvieran (en Grandes Ligas)".

Al final, gracias al pitcheo patirrojo, Napoli fue lo único que necesitaron los Medias Rojas el martes.