Matt Williams. (Alex Brandon/AP)

En el 2000, Mike Rizzo asumió el puesto de director de escuchas en los Diamondbacks. Un año después, Arizona ganó la Serie Mundial y en el 2002, repitió como campeón del Oeste de la Liga Nacional.

El manager de los D-backs en el 2001, Bob Brenly, no tenía experiencia previa como capataz, mientras que el antesalista del club en aquel entonces era Matt Williams, un veterano quien había sido convocado al Juego de Estrellas cinco veces, sumaba cuatro Guantes de Oro y había encabezado el Viejo Circuito en jonrones en 1994.

Nada de eso se le ha olvidado a Rizzo.

Ahora, como gerente general de los Nacionales de Washington, al momento de tomar lo que quizás ha sido la decisión más importante de su carrera como ejecutivo de Grandes Ligas, Rizzo no dudó en contratar a Williams para reemplazar a Davey Johnson como manager de los capitalinos.

Varios dirigentes con historiales impresionantes están sin empleo ahora mismo, entre ellos Dusty Baker, Jim Leyland, Tony La Russa y Charlie Manuel. Tratar de firmar a uno de ellos o a otro capataz que haya ganado una Serie Mundial quizás hubiese sido menos arriesgado para los Nacionales, un equipo que se considera está en posición de dar la pelea por el banderín de la Liga Nacional en el 2014.

Pero desde el punto de vista de Rizzo, sólo había una persona indicada para el puesto.

"De alguna manera, la entrevista de Matt comenzó cuando éramos colegas en Arizona, donde su firmeza innegable, atención a los detalles e intensidad formaron la base de una franquicia de los Diamondbacks que llegó a la postemporada en su segunda campaña de existencia y que ganó la Serie Mundial dos años después. Ahora, años más tarde, la preparación de Matt para este rol, su familiaridad con nuestro roster, nuestra finca y la liga, lo distinguen. Es un competidor feroz con una manera progresista de ver el juego".

Aunque la única experiencia que Williams ha tenido como manager fue el año pasado cuando dirigió en la Liga Otoñal de Arizona, ha fungido como coach de la tercera base en Arizona bajo el piloto Kirk Gibson durante los últimos tres años.

Además, contratar a managers sin experiencia previa en la cueva es la moda ahora mismo.

Joe Girardi, de los Yankees y John Farrell, de los Medias Rojas, se encuentran en sus segundos empleos como pilotos en la Gran Carpa. Cuando ambos fueron contratados por primera vez - Girardi por los Marlins y Farrell por los Azulejos - jamás habían dirigido, ni a un equipo grande ni en ligas menores.

Aunque los puestos de los Cachorros, Tigres y Marineros siguen vacantes, ocho de los 27 managers de Grandes Ligas no habían dirigido a nivel profesional antes de asumir sus puestos actuales. Entre ellos están Williams y Bryan Price, contratado el mes pasado por Cincinnati.

Esa lista también incluye a Mike Matheny, quien llevó a los Cardenales a la Serie de Campeonato de la Liga Nacional en su primera campaña al mando del club en el 2012 y a la Serie Mundial esta temporada; Gibson, quien condujo a Arizona al título del Oeste de la L.N. en el 2011; y Don Mattingly, cuyos Dodgers llegaron a la Serie de Campeonato del Viejo Circuito este año. Walt Weiss de los Rockies, Bud Black de los Padres y Robin Ventura de los Medias Blancas también fueron contratados aunque no tenían experiencia como pilotos a nivel profesional.

Ahora Rizzo confía en que Williams se incorporará a la lista de managers sin experiencia que han dejado huella en el béisbol. Rizzo cuenta con que Williams logre conducir a los Nacionales a la Serie Mundial, la cual ha eludido a la franquicia en sus primeros 45 años de existencia.