Ricky Nolasco. (Jae C. Hong/AP)

Brad Radke no condujo a los Mellizos a la Serie Mundial. Pero a diferencia de los últimos tres años, cuando Radke lanzaba por el club, enfrentarse a Minnesota era un enorme reto para los equipos contrarios.

Esa es la experiencia que el gerente general de los Mellizos, Terry Ryan, y su capataz, Ron Gardenhire, quieren recrear. Ambos esperan que la contratación del abridor Ricky Nolasco, de 30 años de edad, tenga un efecto parecido al que tuvo la llegada de Radke.

Radke sumó 20 victorias en una temporada sólo una vez en su carrera y se retiró con 148 triunfos. Pero si quieren saber lo que un lanzador de su talla puede hacer por un equipo, basta con repasar los resultados de los Mellizos en las cinco temporadas después de que Gardenhire reemplazó a Tom Kelly como piloto del club.

En aquel entonces, los Mellizos aún jugaban en el Metrodome, un estadio que favorecía a los bateadores. La rotación en ningún momento representó el punto fuerte del club, pero con Radke como líder del cuerpo monticular, el pitcheo de los Mellizos fue lo suficientemente bueno como para ayudarlos a coronarse en la División Central de la Liga Americana cuatro veces en cinco años.

En los años en los que los Mellizos clasificaron para los playoffs con Radke en sus filas (2002-2004, 2006), terminaron en el sexto, octavo, primer y quinto lugar, respectivamente, en efectividad en el Joven Circuito. Podían confiar en que Radke les diera 200 innings sólidos y que fuera un líder para abridores jóvenes como los venezolanos Johan Santana y Carlos Silva, el dominicano Francisco Liriano y Kyle Lohse.

La rotación era del montón - motivo por el cual Gardenhire tiene marca de 6-21 en la postemporada - pero el pitcheo abridor no hundió al club como lo ha hecho en las últimas tres campañas, en las cuales los abridores de los Mellizos han tenido un promedio de carreras limpias combinado de 5.08.

Con semejante desempeño en la lomita no se puede ganar.

Por lo tanto, la prioridad de Ryan el invierno pasado fue reforzar la rotación. Con ese fin, canjeó a dos jardineros centrales - Denard Span y Ben Revere - por tres abridores: Vance Worley, Trevoy May y Alex Meyer. También agregó a los agentes libres Kevin Correia y Mike Pelfrey.

Correia, quien firmó por dos años, lució sólido, pero Worley y Pelfrey no dieron los resultados esperados y la rotación de los Mellizos terminó en el último lugar en la Liga Americana con una efectividad de 5.26. Por segunda temporada consecutiva, Minnesota registró foja de 66-96.

Ryan despejó su nómina en agosto al canjear al inicialista Justin Morneau. Este invierno, se concentró en Nolasco y fue agresivo al cortejarlo hasta lograr un acuerdo de cuatro años y US$49 millones que se espera sea anunciado en los próximos días.

Cuando el ex gerente general de los Cachorros, Jim Hendry, canjeó a Nolasco a los Marlins en el 2005, sabía que se estaba desprendiendo de un futuro ligamayorista. Pero aunque Nolasco hizo 30 aperturas o más en cuatro de sus campañas con los Marlins, fue opacado por figuras como Josh Beckett, Dontrelle Willis, Josh Johnson y el venezolano Aníbal Sánchez.

Este año, Nolasco impresionó a los escuchas y a los ejecutivos de Grandes Ligas tras pasar a los Dodgers en julio. El diestro tuvo foja de 8-3 con efectividad de 3.52 en la temporada regular por Los Angeles e hizo una apertura en los playoffs.

En Minnesota, Nolasco se unirá a Correia para darle a los Mellizos dos brazos fiables alrededor de los cuales pueden construir su rotación. El dominicano Samuel Deduno (8-8 con efectividad de 3.83 en 18 aperturas en el 2013) se une a los zurdos Scott Diamond y Andrew Albers. Liam Hendriks y Worley también figuran en los planes de Minnesota, pero se cree que más importantes serán los jóvenes Kyle Gibson y Meyer.

La buena noticia es que en Nolasco, los Mellizos tienen a un abridor en el que pueden confiar.

Si Nolasco se asemeja a Radke en la lomita, los Mellizos habrán dado un paso importante hacia su meta de volver a la cima de su división. Serán necesarios más movimientos, pero la contratación de Nolasco representa un primer paso sólido.