Curtis Granderson y el gerente general de los Mets, Sandy Alderson

LAKE BUENA VISTA, Florida -- Curtis Granderson está contento de seguir en Nueva York. Gracias a su contrato de cuatro años y US$60 millones con los Mets, así será, luego del jardinero jugar las últimas cuatro temporadas con los Yankees.

Al ser presentado de manera oficial por el equipo de Queens en las Reuniones Invernales de Grandes Ligas, Granderson trató de encariñarse con los seguidores de su nuevo equipo-y posiblemente haya ofendido a los de su club anterior.

"La gente me ha dicho que en Nueva York los verdaderos fans de béisbol son fans de los Mets", dijo Granderson en una rueda de prensa en el Walt Disney Swan and Dolphin Resport. "Ahora tendré la oportunidad de verlos".

Granderson se vio bien limitado en el 2013, jugando en apenas 61 partidos debido a fracturas en el antebrazo derecho y en un dedo de la mano izquierda. Bateó .229 con siete jonrones y 15 empujadas en 214 turnos oficiales. Sin embargo, guardabosque conectó 41 y 43 cuadrangulares en el 2011 y el 2012, respectivamente, por los Yankees.

Precisamente, una de las interrogantes que rodean a Granderson, quien cumplirá los 33 años antes del Día Inaugural del 2014, es cómo rendirá jugando la mitad de la temporada en el Citi Field. El Yankee Stadium era ideal para el bateador zurdo, con apenas 314 pies de distancia entre el home plate y la pared del jardín derecho por el poste de foul.

En el estadio de los Mets, 330 pies separan el plato de la pared del jardín derecho por la raya, mientras que son 378 por el bosque derecho-central y 415--408 por el mismo central.

"Para nada", contestó Granderson al preguntársele si ha pensado hacer ajustes en su swing o su estilo al llegar al Citi Field. "Hay 30 estadios en Grandes Ligas y todos son diferentes, con sus pro y sus contra. Hay que salir a jugar defensa y luego darle a la bola a ver por dónde va a rebotar para poder correr las bases".