Anthony Rizzo

PARKLAND, Florida -- El inicialista de los Cachorros, Anthony Rizzo, no ve la hora de comenzar sus actividades de béisbol. Ha estado entrenando siete días a la semana -- en ocasiones dos veces al día -- bajo la supervisión de su preparador físico.

Aunque encabezó a Chicago con 23 cuadrangulares, 40 dobles y 80 impulsadas la campaña pasada, Rizzo bateó .233 y tuvo un promedio de .191 con corredores en posición de anotar. Aquella última estadística lo sorprendió.

"Lo único que me asombró fue mi promedio con corredores en posición de anotar", señaló Rizzo. "Después de la pausa por el Juego de Estrellas fue que me comencé a dar cuenta que era así de malo".

Cuando se fijó en las estadísticas, Rizzo reconoció que trató de sobrecompensar.

"En ocasiones salí a pegar un jonrón de cinco carreras con solamente dos hombres en base. Eso es imposible. Creo que traté de hacer eso por mi falta de experiencia".

"No todos pueden llegar a las Grandes Ligas y tener el éxito [del venezolano] Miguel Cabrera o Mike Trout. Obviamente quiero ser así de bueno cada año. Eso pondría a mi equipo en una mejor posición, pero toma tiempo".

Rizzo tiene el potencial para ser uno de los mejores. La temporada del 2013 fue un gran logro personal para el primera base ya que fue la primera vez en su carrera que jugó una temporada completa en cualquier nivel, incluyendo las Ligas Menores.

"Nunca sabía lo que era batear con 400 turnos porque nunca lo había hecho en ningún nivel", expresó Rizzo. "Ahora que reflexiono, creo que no era necesaria la presión que me puse en abril y mayo de mantener mi promedio alto".

Rizzo anticipa que será diferente en el 2014. Principalmente porque contará con un nuevo manager. Rick Rentería, quien estuvo en la nómina de coaches de los Padres cuando Rizzo se encontraba en esa organización, ahora está al mando de los Cachorros.

"Rentería me ayudó bastante cuando estaba en San Diego -- especialmente cuando me bajaron", declaró Rizzo. "Me dijo que no tenía dudas de que sería un buen jugador y que no dejara que eso me afectara. Eso me motivó bastante. No recuerdo mucho de mi tiempo ahí, solamente sé que es una gran persona".

El primera base tampoco tardó para dejar atrás el 2013, campaña en que los Cachorros perdieron 96 juegos y terminaron de últimos en la División Central de la Liga Nacional.

"La temporada pasada, aparte de mi promedio, hubo otras cosas que deseo que fueran mejor", explicó Rizzo. "En las últimas semanas he estado observando mis swings. Solamente quiero seguir mejorando".

"Estoy seguro de que [el dominicano] Starlin Castro también estará ansioso de darle vuelta a todo. El año pasado me ayudó bastante. Cuando me veía enfadado en la cueva me ayudaba a mantener la calma".

Castro tiene 23 años de edad y Rizzo 24. Los Cachorros están agregando piezas sobre ese núcleo. Sin el dominicano Alfonso Soriano, ni David de Jesús, Chicago no cuenta con veteranos para respaldar a Castro y Rizzo.

"Es hora de que yo, Castro, Jeff Samardzija y Travis Wood nos echemos el equipo al hombro", dijo Rizzo. "Creo que ahora es nuestro equipo…nosotros somos el núcleo. También Darwin Barney. Somos un buen grupo de amigos y tenemos que unirnos para tener mejores resultados".