Bud Selig

SCOTTSDALE, Arizona -- Bud Selig no sabe cuáles serán sus emociones cuando termine su mandato como Comisionado de Grandes Ligas en un año.

"Creo que aún está demasiado lejos", dijo Selig al preguntársele al respecto. "Estoy seguro de que será algo fuerte. Es difícil creer que ya son 22 años. Han pasado tantas cosas".

Sí, el béisbol se ha transformado desde que Selig se convirtió en Comisionado en 1992.

"Es increíble cuando lo piensas", comentó. "Estoy seguro de que en algún momento de la temporada (del 2014) lo sentiré".

Ningún deporte ha tenido un mejor Comisionado. La estima de Selig en el juego es tanta que docenas de dueños y directivos de equipos han tenido problemas para asimilar el hecho de que el Comisionado sí tiene previsto retirarse cuando termine su actual mandato.

"Es 100%", dijo Selig sobre su decisión.

Selig tendrá 80 años para ese entonces y estará en su 45to año en el béisbol. Quiere escribir un libro sobre su tiempo en el juego y también pretende dar algunas clases universitarias basadas en la historia que ha vivido.

El paso de Selig por la Oficina del Comisionado ha sido bien notable para un deporte que algunas personas pensaban iba en declive hace dos décadas.

El liderazgo de Selig ha resultado en paz laboral, un concepto que en algún momento parecía impensable. No se ha producido un paro laboral en casi 19 años. Se han roto récords de asistencia. Gracias al compartir de los ingresos colectivos, más equipos que nunca tienen la oportunidad de ganar.

Grandes Ligas es el estándar de oro en cuanto a brindar juegos, boletos y mercancía vía el Internet. Selig encabezó el esfuerzo por implementar los Juegos Interligas y los Comodines, además de ayudar a que llegaran a construirse un sinnúmero de estadios nuevos.

Ahora, en el último año al frente de Major League Baseball, Selig tiene previsto visitar cada uno de los 30 estadios de Grandes Ligas para compartir con los fanáticos, los jugadores y otros.

"Sabes que me encanta hablar con la gente", dijo. "Quiero ir a todos los parques para hablar con los fanáticos y la gente que trabaja en este juego. Es algo que de verdad quiero hacer, darles las gracias".

Cuando fue dueño de los Cerveceros durante dos décadas, Selig paseaba por el estadio todas las noches cuando el equipo jugaba en casa. Conocía por su nombre a casi todos los abonados y se pasaba bastante tiempo con ellos hablando de béisbol, política, el clima y otros temas.

Asistir a los juegos de los Cerveceros en Milwaukee era conocer al jefe y entender que él escuchaba de verdad. Selig también revisaba lo largas que eran las filas para comprar comida, la calidad de la misma, etc.

Desde que Selig anunció que la temporada del 2014 sería su última como Comisionado, los equipos han insistido en destinar un día especial para homenajearlo.

El presidente de un club le dijo a Selig que los éxitos de su equipo no hubieran sido posibles sin los cambios que implementó el Comisionado y que una última visita era necesaria.

Basándose en esas conversaciones, Selig empezó a hacer planes para visitar todos los estadios, estilo Mariano Rivera el año pasado.

Selig manifiesta que quieren escuchar a los fanáticos y darles las gracias por apoyar el béisbol. Pero otro motivo también tiene que ser tomarse un momento para apreciar los cambios de los últimos 22 años.

Cuando Selig tomó las riendas de MLB, el béisbol estaba en problemas. Eran comunes los conflictos laborales. Había una marcada falta de confianza entre los dueños y los jugadores. Los equipos perdían dinero y la tabla de posiciones se definía mayormente por el tamaño de la nómina de las franquicias.

Cuando esté pasando de estadio en estadio como Comisionado, lo más seguro es que Selig sienta varias emociones. Una de ellas tiene que ser que cada una de sus metas se ha cumplido -- y hasta más.

Hace un par de años un fanático le preguntó lo siguiente al Comisionado: ¿Por qué ustedes hablan de la Época de Oro del béisbol? Hay que ver los cambios, la asistencia, las peleas por la clasificación. Ésta es la Época de Oro".

Así es.

"Cuando termine todo, estoy seguro de que sabré apreciar lo que hemos hecho", dijo Selig. "Cuando pienso en los días oscuros de 1992 y 1993 y luego donde estamos ahora, tengo que decir que ha sido un trayecto increíble.

"Pero en realidad eso será para los historiadores. Ahora simplemente quiero tomarme un tiempo para compartir con la gente que ama este deporte. Eso es lo importante".