05/01/06 5:30 PM ET
Treviño, una amigable voz de éxito
By Rene Cardenas / astrosdehouston.com
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- Cambiado a Cincinnati junto con Jim Kern (P) y Greg Harris (P) for el jardinero George Foster, el 10 de febrero, 1982.
- Cambiado a los Bravos el 24 de abril de 1984 por un jugador que sería nombrado más tarde (finalmente se decidieron por dinero en efectivo)
- Cambiado a San Francisco el 17 de abril, 1985 por el jardinero John Raab.
- Cambiado a los Dodgers el 11 de diciembre de 1985 por el jardinero Candy Maldonado.
- Puesto en libertad de contratación por los Dodgers el 3 de abril de 1988.
- Firmado por los Toros de Tucson (AAA) el 13 de abril de 1988.
- Contratado por los Astros el 10 de mayo de 1988.
Alex Treviño piensa respira y sueña béisbol. Antes de cada juego, escucha todos los programas de béisbol y después de cada partido hace lo mismo. Y como si eso fuera poco, escudriña todo el espacio cibernético de Internet. Cuando Alex llega al micrófono, es el hombre más informado que uno se pueda imaginar. Como profesional acucioso, lo comparo con el eminente cronista de los Marineros de Seattle, el cubano Amaury P. González. Muchos peloteros se hacen instructores cuando terminan sus carreras en el terreno, pero Alex no pensó igual. "Siempre tuve ofrecimientos", dijo Treviño. "Pero decidí dar un poco de estabilidad a mi familia y permanecer en un sólo lugar. No me atrae viajar cuatro meses al año". En años recientes, hay más locutores de béisbol que fueron peloteros. Esta modalidad comenzó con los norteamericanos y los narradores de habla hispana han seguido los mismos pasos. Esta es, pues, la razón por la que Alex encaja bien en la caseta de Houston. Alex podría regresar al terreno y ser un magnífico instructor, especialmente porque tiene mucha experiencia, además de ser bilingüe. "Tendría que pensarlo dos veces", dijo Treviño, "porque lo que estoy haciendo ahora, lo haría por el resto de mi vida", dijo el hombre que sirvió de receptor a leyendas del montículo, como Tom Seaver y Nolan Ryan. "En 1995 se presentó la oportunidad de subir a la caseta de radio de los Astros. La acepté y desde ese momento lo he disfrutado mucho", dijo Alex con una gran sonrisa. Esa decisión le permite estar al cuidado constante de su familia compuesta por su esposa Maritza y sus bellas hijas Briana Joy y Marielle Elysia. Los Treviños tienen su hogar en Sugar Land, Texas. En el pasado, Alex tenía dos compañeros, su bate y su guante. Ahora en su nuevo campo de trabajo, Alex llega diariamente al Parque Minute Maid acompañado de dos nuevos e inseparables amigos: su libro de anotar y su computadora portátil. Es del tipo de narrador de hoy y del mañana. La computadora le provee información al instante que convierte en pequeñas notas durante situaciones especiales de los partidos. Además de ser un narrador apasionado y versátil, usa su "Dell" a máxima eficiencia. Treviño, que nació el 26 de agosto de 1957 en Monterrey, Nuevo León, México frente al majestuoso Cerro de la Silla, era sincero admirador de los Rojos de Cincinnati, que en la década del 70, fueron conocidos como la Máquina Roja con miembros del calibre de Pete Rose, Tony Pérez, George Foster y Johnny Bench que al solo mencionarlos da escalofrío. En 1982, Alejandro compartió la receptoría con Johnny Bench, en la franela de los Rojos, y en el pasado Bench fue su ídolo. Para el regiomontano, ese recuerdo es un honor que lleva consigo como uno de los episodios más bellos de su carrera beisbolística. Para Treviño, la vida de ligamayorista dio grandes vueltas. En 1978 y 79, jugó contra Cincinnati, pero en 1982 defendió esos mismos colores junto con Bench, su héroe. Es difícil concebir como un receptor puede jugar 12 años en cuclillas detrás del plato. Usualmente, después de cinco o seis años de abusar de las rodillas, se convierten en jugadores de cuadro para prolongar sus carreras. Alex, me lo aclaró con una sola palabra: "genética", enfatizó, y se moría de risa. "El primer problema se manifiesta a los 34 o 35 años de edad, si la genética es buena". Treviño peca de modesto. No suele mencionar sus hazañas de liga mayor, pero en su biografía encontré que se convirtió en uno de los cinco robadores del home-plate del Houston. El 14 de junio contra Cincinnati, se robó el home al estilo Jackie Robinson. Robar el home-plate es la jugada más difícil que hay en béisbol. El 8 de septiembre de ese mismo año, disparó dos cuadrangulares contra Fernando Valenzuela en Dodger Stadium y dos también contra John Tudor, el 30 de septiembre. Alex Treviño Castro, actualmente comparte las narraciones de los Astros con su compañero de labores Francisco Ernesto Ruiz. Para Alex, el 2006 es la undécima temporada frente al micrófono del equipo de Houston.
This story was not subject to the approval of Major League Baseball or its clubs.












